Ya no queremos salir a la batalla nocturna
Durante mucho tiempo, salir tuvo algo de resistencia física. Había que aguantar el ruido, el calor, las colas, los baños imposibles, las conversaciones a gritos, la música demasiado alta, la copa que no siempre apetecía, el gasto que se iba de las manos y esa vuelta a casa en la que una parte de ti … Leer más